lunes, 22 de julio de 2013

¿QUE ES LA ESPIRITUALIDAD?




La espiritualidad puede definirse de diversas formas. Por ejemplo, en algunos casos se relaciona con la religión y la creencia en algún tipo de deidad. La definición en que quiero basarme, sin embargo, está relacionada más bien con un sentido filosófico, más amplio y viene a ser un resumen de lo que esta sección que hemos llamado “Espiritualidad e inspiración” va a contener.
La persona espiritual es aquella preocupada por cuestiones relacionadas con el sentido de la vida, con la verdadera naturaleza del ser humano. Se hace preguntas como: ¿quién soy realmente? ¿Por qué estoy aquí? ¿Qué pasa tras la muerte? ¿Tenemos un alma inmortal? ¿Tengo una misión o destino en mi vida?
Conocemos y usamos habitualmente las leyes de la física para hacer cosas que, en el pasado, parecería magia, como volar o comunicarnos con alguien que está en otro país o continente, pero, ¿existen unas leyes espirituales? Y si es así, ¿cuáles son y cómo funcionan?
En cuanto a nosotros, como personas, sabemos que vamos evolucionando a través del tiempo. Conocemos nuestra evolución física, pero ¿qué pasa con la evolución espiritual? ¿Hacia dónde nos dirigimos en ese sentido? ¿Cómo es una persona espiritualmente superior a los demás? ¿Tal vez como Buda o Jesús? ¿Llegaremos todos a ser como ellos?
Las religiones orientales, como el Budismo, el Taoísmo o el Hinduismo son las que más han profundizado en estos temas, tratando de responder a todas estas preguntas.

Pero, ¿por qué tendría que ser importante buscar estas respuestas?
¿No sería preferible limitarse a vivir la vida sin más? En efecto, esto podría parecer más sencillo, pero si el ser humano ha necesitado plantearse estas cuestiones desde siempre es porque sin espiritualidad caemos fácilmente en las redes del mundo material y en la sensación de vacío y falta de sentido. Si no tenemos un sentido de identidad y de propósito que sea profundo y forme parte de nuestro yo más íntimo, formaremos nuestra identidad en función de lo que la sociedad nos ofrece: nuestras posesiones, los roles que ocupamos, nuestros éxitos materiales, el dinero, el poder, etc. Pero todo esto es inestable y muy cambiante. Un día te despiden y tu sentido de identidad se viene abajo, junto con tu autoestima, porque estaba basada en algo tan frágil como el puesto que ocupabas.

La espiritualidad es la búsqueda de tu verdadero yo, tu verdadera esencia, y su conexión con el mundo y los demás.
Observa la diferencia entre estos dos casos: imaginemos a dos personas, ambas abogadas. Una de ellas eligió ser abogada por el prestigio y el dinero que puede suponer y logró ser parte de una importante firma de abogados. La otra persona eligió la abogacía porque le apasiona el derecho, porque piensa que es lo que mejor hace en la vida, y porque desea ayudar a sus clientes, actuando en muchos casos más como mediadora, logrando acuerdos entre ambas partes y evitando ir a juicio.
La persona del primer ejemplo pierde su empleo en ese prestigioso bufete y, como consecuencia, pierde su identidad; se desmorona. La persona del segundo ejemplo jamás perderá lo que tiene, porque lo lleva dentro. Lo que es y lo que hace van unidos, porque sabe quién es en su yo más profundo, y actúa de acuerdo con ello.
Cuando haces eso, estás actuando siguiendo las leyes del mundo espiritual, y esto hace que dichas leyes parezcan beneficiarte. Por ejemplo, si quieres construir un aparato que vuele, deberás seguir las leyes de la física. Si lo haces bien, volarás; si lo haces mal, caerás en picado. A nivel espiritual sucede exactamente lo mismo.

SANACIÓN CON CRISTALES




La gemoterapia o sanación con cristales es una terapia alternativa que se basa en el poder vibracional y curativo de estos minerales que provienen del corazón de nuestro planeta y se forman en el transcurso de miles de años.

¿Por qué y para qué?
El tratamiento con piedras y cristales se efectúa con la intención de balancear energías, promover el cambio y la sanación, y de manifestar algo etéreo en el plano material. Cada gema tiene propiedades energéticas particulares que afectan de diferente forma el plano físico, emocional y espiritual de la persona que las usa.
El proceso de sanación con cristales está basado en el hecho de que todo lo que nos rodea, incluyéndonos, está compuesto por átomos, y estos a su vez se componen de protones, neutrones y electrones - todos girando y vibrando en un campo electromagnético. Cuando usamos cristales, estamos introduciendo su particular vibración y creando un cambio en este campo energético con el que trabajamos, sea el cuerpo humano o un espacio específico. Estos efectos pueden ser palpables inmediatamente o quizás progresivamente y muchas veces depende de diferentes factores como la intención con que se hace el tratamiento, el cristal elegido y otras terapias utilizadas.
Existen cientos de cristales y piedras utilizadas en sanación. El cuarzo transparente es quizás el más conocido por su vibración única y la capacidad energética que contiene, la cual lo ha llevado a ser utilizado no solo en salud alternativa sino también en el diseño de computadores, relojes y otros aparatos eléctricos.

¿Cómo se usan los cristales?
Para sentir sus beneficios, los cristales pueden utilizarse como talismanes , durante una sesión de sanación o colocarse en lugares donde pasamos mucho tiempo como la oficina, el dormitorio o el auto.
Para utilizarse como talismanes, las piedras pueden ponerse en una bolsa de seda y cargarse en el bolsillo o coserse a la ropa interior. También pueden ser utilizados como accesorios en forma de brazaletes o collares.
Durante sesiones de sanación, los cristales se colocan alrededor y sobre el individuo y particularmente sobre los puntos de energía específicos llamados chakras. Cada chakra controla aspectos determinados del cuerpo físico y espiritual y al introducir un cristal en su campo energético, afectamos dichos aspectos en particular.
Usualmente la sanación con cristales involucra una evaluación de cada chakra para así determinar qué cristales usar y dónde colocarlos. Esta evaluación es frecuentemente hecha con un péndulo de cuarzo transparente, rosado o negro, que se coloca encima de cada punto para determinar qué tan fuerte es el flujo de energía en ese momento y si se necesita abrir o balancear el área con los cristales.
Cuando los cristales se colocan en un cuarto o auto, usualmente se busca crear un ambiente energético específico como relajación - por ejemplo para dormir o recuperar de una enfermedad - o alerta - por ejemplo para estudiar o trabajar. Algunas veces también se pueden usar cristales específicos para casos aislados como un dolor de cabeza o insomnio, colocándolos en la mesa de noche o escritorio.

LOS CHAKRAS Y LA ENERGIA



Cada ser vivo es energía. La ciencia ya ha podido demostrar que los átomos que nos forman tienen un mínimo de materia y el resto es un espacio vacío. Esto qué es tan complicado de asimilar es una realidad, si podemos entenderlo llegamos a la conclusión que nada es lo que parece, que hay mucho “detrás” de lo que captan nuestros sentidos y que el ser humano tiene limitaciones para ver la realidad tal cual es. Partiendo de esta nueva perspectiva estamos en condiciones de abordar el tema de los chakras.
Generalmente asociamos este término chakra a culturas lejanas que por falta de información a veces hasta las tildamos de exóticas. Pero de hecho en occidente Paracelso que era un físico del siglo XVI describió una fuerza vital que cada ser humano tenía dentro y que resplandecía a su alrededor en forma de esfera luminosa. En el siglo XX hubo científicos que se dedicaron al estudio de este campo energético siendo el tal vez el más conocido Walter Kilner.
¿Esta energía de dónde proviene?
Podemos abordar este tema desde dos perspectivas. Una puramente científica que definirá seguramente ese campo energético como los campos o componentes magnéticos, electrónicos, electrostáticos, etc., que emanan de nuestro ser.
Otra perspectiva será la de interpretar que esta energía es la manifestación de la energía universal en el hombre. Esta última definición está en consonancia con nuestro sentir.
Esta energía forma un campo que nos rodea, envuelve y se denomina aura. La misma puede tener más de 5 metros de longitud y cuando nos movemos evidentemente nuestro campo interactúa con el campo de otras personas o animales y plantas. Nos desplazamos constantemente por un mar de energía y absorbemos como esponjas lo que está a nuestro alrededor. Debemos entender el aura como un arco iris que nos envuelve, compuesto de diferentes capas las cuales tienen distinta densidad y color según estén más o menos cerca de nuestro cuerpo físico. Ese color está íntimamente relacionado con la frecuencia de vibración. Esta vibración es la velocidad a la que giran los átomos y moléculas de toda materia existente en el universo. Cada chakra tiene un color relacionado con una de esas capas del aura. Cuanto más cerca esté la capa de nuestro cuerpo físico su vibración será más lenta y su color será el que le corresponda en orden de la escala cromática del arco iris. Así por ejemplo, el primer chakra (chakra raíz) que se corresponde con la primera capa, le corresponderá el color rojo que es el 1º en la escala cromática.
Estas capas en orden de proximidad al cuerpo físico son: el cuerpo etéreo que es el más próximo a nuestro cuerpo físico, el cuerpo astral o emocional, el cuerpo mental inferior, el cuerpo mental superior, el cuerpo espiritual y el cuerpo causal. Cabe señalar que la división entre estas capas no es es radical, ya que debemos tener en cuenta que las mismas coexisten en un mismo espacio y el final de una se integra con el comienzo de la siguiente.
La palabra chakra es sánscrita y significa rueda. Los chacras son aberturas desde donde fluye energía desde y hacia el aura, por tanto tenemos un intercambio energético constante por medio de estos espirales de luz, es muy importante que tomemos conciencia de su existencia para de esa manera podamos sentirlos y trabajarlos adecuadamente.
En la representación oriental se ven como si fuesen flores con un número variable de pétalos. El buen funcionamiento de los chakras nos ayudará a tener una buena salud y su apertura es sinónimo de evolución. Existen diferentes técnicas de apertura, hoy día es muy sencillo encontrar gente capacitada para ayudarnos al respecto. También podemos lograrlo nosotros si nos documentamos y tenemos constancia y paciencia. El reiki también es un buen instrumento para ayudarnos a abrirlos.

¿COMO TE PUEDE AYUDAR EL TAROT EN UNA RELACION?




El Tarot es un viaje iniciático personal, una guía, un espejo donde se reflejan, las imágenes del alma, de nuestro ser interior oculto que quiere desvelarse y descubrirse, abriéndonos a una nueva vida. Es un 
conocimiento, o mejor dicho es un proceso de autoconocimiento personal, desde donde podernos transformarnos y descubrirnos a nosotros mismos. 

En un principio puede que la gente piense que el tarot solo sirva para ayudar a la gente que tiene problemas pero esto no es así ni muchísimo menos. La lectura de cartas puede servir también para prevenir problemas o para resolver dudas o inquietudes que podamos tener o incluso averiguar problemas que no sabemos que teníamos y que estaban ahí latentes esperando el momento idóneo para aflorar y perjudicar nuestra relación.

Es por ello que si tienes alguna duda o en algún momento piensas que algo no va bien o que puede que no vaya bien lo mejor es consultar con una profesional , ella te ayudará, te guiará y te aconsejará sobre todo lo que necesites.

Como se suele decir vale más pecar de cautos que luego lamentar lo que pueda pasar. Tener seguridad en una pareja es algo muy importante y en eso nos puede ayudar el tarot. También nos puede orientar y decirnos los puntos débiles de nuestra relación y que cosas se pueden hacer para compensarlas. Y si nuestra pareja esta feliz o por el contrario no esta contento con la situación, o si tiene miedos e inseguridades.

No te avergüences nunca de pedir ayuda o consejo, ni tengas miedo por que todos necesitamos ayuda alguna vez en nuestras vidas y todo sería mucho más sencillo si cuando necesitamos esa ayuda nos la prestarán.



EL KARMA



La palabra Karma significa literalmente acción y hace referencia a los actos intencionados de los seres sensibles.
A diferencia de la religión católica los hindúes y budistas aceptan la idea de inmortalidad del alma. Este concepto es fundamental a la hora de entender esta ley universal, ya que si el alma es inmortal en la sucesión de reencarnaciones siempre será la misma y así arrastrará el karma vida tras vida. Esto es esencial para comprender como acciones que realizamos en esta vida, siempre tendrán su consecuencia en el futuro, sea en esta vida o en otra. A su vez los efectos que sufrimos tienen su origen en el pasado, de esta vida o de otras vidas pasadas. Si aceptamos esto, también podemos pensar que de acuerdo a como vivimos esta vida estamos diseñando nuestras vidas futuras.
Para entender la idea de karma, debemos tener una mente abierta y dejar por un momento creencias religiosas, ya que al aceptar el hecho de que vivimos muchas vidas estamos tal vez rechazando lo que algunas religiones que no creen en la reencarnación dicen al respecto, dándole éstas al individuo una sola vida para alcanzar la perfección, teniendo como ya sabemos cada uno de nosotros diferentes condiciones y oportunidades desde que nacemos. Al respecto, hay quienes opinan que la reencarnación se mencionaba en el Nuevo Testamento y que fue en tiempos de Constantino cuando los romanos la censuraron. Jesús afirma en varias ocasiones reconocer a Elías en Juan el Bautista (Mateo 11:14,17:12, Marcos 9:13). Si somos católicos y no nos gusta apartarnos de los dogmas de la Iglesia podemos dar a este hecho tan sólo el beneficio de la duda, luego cada uno pensará al respecto lo que su corazón le dicte.
Este tema es trascendente para el ser humano, ya que si comprendemos que existe un alma que nos acompaña por las diferentes vidas; que pervive después de la muerte del cuerpo físico y regresa una y otra vez a otros cuerpos buscando en cada existencia alcanzar planos superiores, estamos aceptando entonces nuestra propia inmortalidad.
Estos actos que van formando nuestro karma pueden ser físicos, mentales o verbales y todos tendrán impacto y consecuencia en el individuo. Pero debemos entender esta causa o acción como un proceso natural básico no como un mecanismo divino o como una ley determinista que marca nuestro destino.
Karma es entonces acción, acción y reacción, causa y efecto, todo lo que hacemos, pensamos o sentimos tendrá sus consecuencias, toda pena o dolor que provoquemos a otros será karma que nos estamos creando y no podremos evitar las consecuencias del mismo, nos tocará luego a nosotros en algún momento de esta vida u otra sentir el mismo dolor que provocamos. Pero seremos siempre libres para elegir el como actuar en nuestra vida, eso se llama libre albedrío, somos nosotros los que decidimos los caminos a tomar, si desarrollaremos más o menos nuestra capacidad de amar, si preferiremos la generosidad frente al egoísmo, la bondad frente a la maldad, la tolerancia, la empatía, el respeto, la compasión, el ayudar a quien lo necesita, todo esto está a nuestra disposición.
Todos tenemos nuestra propia historia kármica